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Chile → España → Unión Europea

Abrir empresa en España desde Chile

Convenio aplicable, régimen de visado, Seguridad Social y acceso a la nacionalidad española, con las particularidades reales de operar desde Chile. Y cómo usar España de puerta de entrada a los veintisiete Estados miembros.

Chile y España, de un vistazo

Los cinco datos que condicionan cualquier proyecto

Convenio de doble imposición
En vigor Convenio publicado en el BOE en febrero de 2004. Es un texto moderno, alineado con el modelo de la OCDE.
Seguridad Social
Convenio bilateral Convenio bilateral de Seguridad Social con España en vigor, con desplazamiento temporal y totalización de periodos.
Visado para estancias cortas
No necesario Los nacionales de Chile están exentos de visado Schengen para estancias de hasta noventa días, lo que permite venir a explorar el mercado, firmar ante notario o abrir la cuenta bancaria sin trámite previo. Ten presente que la Unión Europea tiene previsto implantar la autorización electrónica de viaje ETIAS para los viajeros exentos de visado, con un calendario que se ha ido desplazando: conviene verificar su exigibilidad antes de cada viaje.
Nacionalidad española
Dos años Por ser país iberoamericano, bastan dos años de residencia legal y continuada, frente a los diez del régimen general, y sin renunciar a la nacionalidad de origen.
Doble nacionalidad
Convenio de doble nacionalidad Convenio de doble nacionalidad con España desde 1958, el primero que España suscribió con un país iberoamericano.

Por qué Chile mira a España

La relación económica entre España y Chile es de las más maduras de la región: décadas de inversión cruzada en banca, energía, infraestructuras y servicios han dejado un tejido de relaciones y de conocimiento mutuo que facilita mucho cualquier operación. Para el empresario chileno, España es probablemente el mercado europeo con menor fricción de entrada.

La lógica de fondo es la misma para los diecinueve países de la región y merece recordarla: una sociedad española es una empresa de la Unión Europea a todos los efectos. Vende en un mercado de 450 millones de consumidores sin barreras interiores, factura sin IVA a clientes europeos con el alta en el VIES y opera en español, con un derecho de sociedades que pertenece a la misma familia jurídica que el de Chile. Lo desarrollamos en España como puente hacia Europa.

Un convenio moderno y bien rodado

El convenio de 2004 sigue el modelo de la OCDE y lleva dos décadas de aplicación práctica, con doctrina administrativa consolidada en ambos países. Eso significa menos incertidumbre: los tipos limitados en dividendos, intereses y cánones, las reglas sobre establecimiento permanente y el procedimiento amistoso son terreno conocido. Para estructurar una inversión chilena en Europa a través de España, es un punto de partida cómodo.

La estructura que más planteamos

Sociedad española que actúa como cabecera de las filiales europeas del grupo chileno, aprovechando la exención del 95 % sobre dividendos y plusvalías de participaciones cualificadas. Combinada con el tipo limitado del convenio en la retención chilena, permite que los beneficios circulen entre continentes con una carga fiscal muy contenida. La condición, siempre, es que la entidad española tenga sustancia real: personas, medios y decisiones efectivamente tomadas aquí.

Qué pasa con los impuestos

El convenio de doble imposición entre España y Chile está en vigor, lo que aporta tres ventajas concretas: tipos máximos de retención en la fuente sobre dividendos, intereses y cánones; reglas de reparto de la potestad tributaria sobre cada categoría de renta; y reglas de desempate si ambos Estados te consideran residente, con procedimiento amistoso entre administraciones si el conflicto persiste.

Para aplicarlo hay un requisito práctico que se incumple constantemente: entregar al pagador un certificado de residencia fiscal expedido a los efectos del convenio por la autoridad tributaria del otro Estado. Sin ese documento se aplica el tipo interno, y recuperar el exceso obliga después a un procedimiento de devolución largo. Ver convenios de doble imposición.

Y por encima de todo eso hay una pregunta previa que ordena el análisis: si pasas o no a ser residente fiscal en España. El residente tributa por renta mundial; el no residente, solo por las rentas de fuente española y a tipos fijos. La diferencia se cuenta en decenas de miles de euros al año.

Cómo llegas: las vías que mejor funcionan

01

Teletrabajo internacional

Si mantienes tu empleo o tus clientes en Chile y quieres residir en España. Es la vía que mejor combina con el régimen fiscal de impatriados.

Ley 14/2013
02

Emprendedor

Si vienes a desarrollar un proyecto empresarial con componente innovador. Requiere informe favorable previo sobre el interés económico del proyecto.

Ley 14/2013
03

Altamente cualificado

Si te contrata una empresa española con una retribución que alcance el umbral. Sin situación nacional de empleo y con resolución rápida.

Ley 14/2013
04

Y a los dos años, la nacionalidad

Dos años de residencia legal y continuada bastan para solicitar la nacionalidad española, y con ella la ciudadanía de la Unión Europea.

Dos años

El plazo que más se pierde

El régimen de impatriados permite tributar al 24 % fijo hasta 600.000 € de rendimientos del trabajo durante seis ejercicios, y deja fuera de gravamen en España la mayor parte de la renta de fuente extranjera. Pero se solicita con el modelo 149 dentro de los seis meses siguientes al alta en la Seguridad Social. No hay prórroga, ni subsanación, ni recurso. Es la decisión que hay que tomar antes de mudarse, no después.

Qué hacemos por un cliente de Chile

  • Diagnóstico escrito de la vía de residencia que encaja, el régimen fiscal aplicable y la estructura societaria recomendada, con plazos y coste cerrado antes de empezar.
  • Poder notarial redactado por nosotros para que lo firmes en Chile con apostilla, y con él resolvemos NIE, constitución y trámites sin que viajes.
  • Constitución de la sociedad española o alta como autónomo, con estatutos ajustados al proyecto real. Ver constituir una sociedad.
  • Expediente bancario de origen de fondos y titularidad real preparado en paralelo, que es donde se atascan la mayoría de las implantaciones. Ver banca y prevención de blanqueo.
  • Solicitud de residencia para ti y para tu familia, tramitadas conjuntamente cuando la vía lo permite.
  • Aterrizaje fiscal: alta censal, VIES, régimen de impatriados en plazo y calendario del primer ejercicio completo.
  • Expediente de nacionalidad preparado con antelación para presentarlo el día que se cumplan los dos años.

Preguntas frecuentes

Ya tengo doble nacionalidad chileno-española. ¿Cambia algo?

Cambia todo, y para mejor. Como ciudadano español eres ciudadano de la Unión Europea: no necesitas autorización alguna para residir, trabajar o establecerte en España ni en ningún otro Estado miembro. Lo que sí conviene revisar es el lado fiscal, que es independiente de la nacionalidad: cuándo pasas a ser residente fiscal, si te interesa el régimen de impatriados —al que puedes acceder siendo español si no has residido aquí en los cinco años anteriores— y qué obligaciones informativas te alcanzan.

¿Me conviene una sociedad española o una sucursal de mi empresa chilena?

En la mayoría de los proyectos chilenos que atendemos, filial. La razón principal no es fiscal sino de responsabilidad: la sucursal carece de personalidad jurídica propia y expone directamente el patrimonio de la matriz chilena a cualquier contingencia española, laboral, tributaria o contractual. Además, la filial encaja mejor si más adelante quieres colocar bajo ella otras participaciones europeas. Lo analizamos en sucursal o filial.

¿Tengo que viajar a España para montar la empresa?

En la mayoría de los casos, no. Con un poder notarial otorgado ante notario en Chile y apostillado obtenemos tu NIE, constituimos la sociedad, la inscribimos y presentamos las solicitudes de residencia. Los dos puntos que pueden exigir tu presencia son la apertura de la cuenta bancaria, porque algunas entidades requieren identificación presencial o por videoconferencia, y la toma de huellas para la tarjeta de identidad de extranjero una vez concedida la autorización.

¿Cuánto cuesta todo el proceso?

Te damos el desglose por partidas antes de empezar, no una cifra global: certificación de denominación, notaría, Registro Mercantil, tasas de extranjería, traducciones juradas y apostillas, y nuestros honorarios cerrados por escrito. El capital social no es un gasto: queda en la sociedad y se usa para operar. Lo que sí conviene presupuestar como partida estructural es el coste recurrente de cumplimiento fiscal y contable, que en España no es despreciable.

Cuéntanos tu proyecto y te decimos por dónde se entra

Escríbenos con tu situación: dónde vives ahora, a qué te dedicas, si vienes solo o con familia y si detrás hay una empresa. Te devolvemos por escrito qué vía de residencia encaja, qué régimen fiscal te corresponde, qué plazos reales maneja cada trámite y cuánto cuesta, antes de que asumas ningún compromiso.

Correo: Contacto@LRB.es · WhatsApp: +34 684 234 831
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