Permiso de Trabajo

Categoría: Fiscalidad Internacional y Expatriados

Residencia fiscal, Ley Beckham, convenios de doble imposición, modelos informativos y tributación de no residentes.

  • Fiscalidad de las stock options y retribución en especie para expatriados

    Fiscalidad de las stock options y retribución en especie para expatriados

    Cada vez más empresas multinacionales retribuyen a sus directivos y empleados clave con paquetes que combinan salario, stock options u otras fórmulas de retribución en acciones, seguros médicos, vehículos de empresa o planes de pensiones internacionales. Cuando ese empleado es un expatriado que se traslada a España, o un trabajador español que recibe stock options de la matriz extranjera de su empleador, la fiscalidad de estos conceptos se vuelve considerablemente más compleja que la de un salario ordinario, porque intervienen reglas de imputación temporal, prorrateo internacional y valoración que conviene entender antes de aceptar o ejecutar el plan.

    Cómo tributan las stock options en el IRPF español

    Las opciones sobre acciones (stock options) no tributan en el momento en que se conceden, sino en el momento en que se ejercitan, es decir, cuando el empleado adquiere efectivamente las acciones a un precio inferior a su valor de mercado. La diferencia entre el valor de mercado de las acciones en el momento del ejercicio y el precio pagado por el empleado (precio de ejercicio) constituye un rendimiento del trabajo en especie, sujeto a IRPF e integrado en la base imponible general, tributando conforme a la escala progresiva.

    La reducción del 30% por rendimientos generados en más de dos años

    Cuando el plan de stock options tiene un periodo de generación superior a dos años (algo habitual, ya que suelen tener periodos de consolidación —vesting— de tres, cuatro o más años) y no se han obtenido otros rendimientos irregulares similares en los cinco periodos impositivos anteriores, puede aplicarse una reducción del 30% sobre el rendimiento, con un límite máximo anual sobre la cuantía reducible que conviene verificar en cada ejercicio. Esta reducción puede suponer un ahorro fiscal muy relevante, por lo que es fundamental documentar correctamente el periodo de generación del plan.

    Exención parcial para entrega de acciones a empleados

    Distinto de las stock options es el supuesto de entrega gratuita o a precio reducido de acciones de la propia empresa (o del grupo) a los empleados, que puede beneficiarse de una exención limitada por determinados importes anuales si se ofrece en condiciones similares a todos los trabajadores de la empresa, grupo o subgrupo, requisito que en la práctica excluye muchos planes dirigidos exclusivamente a directivos.

    Prorrateo internacional: la parte que corresponde a España

    Cuando el empleado ha desarrollado parte de su carrera profesional fuera de España durante el periodo de consolidación del plan (por ejemplo, ha trabajado dos años en la matriz extranjera y dos años en la filial española antes de ejercitar las opciones), solo debe tributar en España por la parte del rendimiento que proporcionalmente corresponda a los días trabajados en territorio español durante el periodo de generación. Este prorrateo internacional exige llevar un registro preciso de los días trabajados en cada país y, si existe convenio de doble imposición con el país donde se trabajó el resto del periodo, aplicar el mecanismo de eliminación de la doble imposición sobre la parte que ambos países pudieran considerar gravable.

    La retribución en especie: qué incluye y cómo se valora

    Además de las stock options, es habitual que los paquetes retributivos de expatriados incluyan otros conceptos en especie:

    • Vivienda facilitada por la empresa: tributa como rendimiento en especie por su valor de mercado (o, en determinados supuestos de vivienda propiedad de la empresa, por un porcentaje del valor catastral), con un límite específico cuando se trata de un desplazamiento por cambio de centro de trabajo.
    • Seguro médico: exento hasta un determinado importe anual por empleado (y sus familiares asegurados), siempre que se contrate con entidades autorizadas para operar en España.
    • Vehículo de empresa: tributa por un porcentaje anual del coste de adquisición del vehículo, reducido si se trata de vehículos eficientes energéticamente.
    • Planes de pensiones o de previsión social internacionales: las aportaciones empresariales a estos planes pueden tributar como retribución en especie o beneficiarse de reducción según se trate de instrumentos homologados en España o esquemas extranjeros no equivalentes.
    • Gastos de mudanza, escolarización de hijos y ayudas de instalación: algunos de estos conceptos pueden estar exentos si se enmarcan en las condiciones específicas de «gastos por traslado» que exige la normativa, mientras que otros tributan íntegramente como retribución en especie.

    El impacto del régimen de impatriados en las stock options

    Los expatriados acogidos al régimen especial de impatriados tributan a un tipo fijo del 24% sobre los rendimientos del trabajo hasta 600.000 euros, en lugar de la escala progresiva general. Sin embargo, este régimen tiene reglas específicas sobre stock options y rendimientos irregulares que conviene revisar caso por caso, ya que la interacción entre el régimen especial y la reducción del 30% por rendimientos generados en varios años no siempre opera igual que en el régimen general, y una planificación incorrecta del momento de ejercicio de las opciones puede hacer perder ventajas fiscales relevantes si el ejercicio se produce fuera del periodo en que se aplica el régimen especial.

    Errores frecuentes en la gestión fiscal de stock options

    1. No documentar el periodo de generación del plan, perdiendo la posibilidad de aplicar la reducción del 30%.
    2. No prorratear correctamente el rendimiento cuando parte del periodo de consolidación se ha trabajado fuera de España.
    3. Confundir el momento de tributación (ejercicio de la opción) con el momento de concesión o el de venta posterior de las acciones (que genera, además, una ganancia patrimonial separada sujeta a las reglas del ahorro).
    4. No valorar correctamente la retribución en especie asociada a vivienda, vehículo o seguro médico, aplicando exenciones que no corresponden al caso concreto.
    5. No coordinar la fiscalidad española con la retención practicada en origen por la matriz extranjera, generando situaciones de doble imposición no corregidas.

    Ante una comprobación de Hacienda sobre la correcta imputación temporal o el prorrateo internacional de un plan de stock options complejo, un informe pericial tributario puede resultar esencial para reconstruir con precisión los días trabajados en cada país y sustentar técnicamente la tributación declarada.

    Cómo planificar la aceptación de un paquete retributivo internacional

    Antes de aceptar un puesto en España que incluya stock options u otros incentivos internacionales, conviene revisar con el asesor fiscal el diseño completo del plan: fecha de concesión, periodo de vesting, condiciones de ejercicio, y compararlo con la situación fiscal que resultaría de acogerse o no al régimen de impatriados. Una planificación adecuada, hecha antes de firmar el contrato y no después de ejercitar las opciones, puede suponer una diferencia significativa en la carga fiscal final.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuándo tributan las stock options, al concederse o al ejercitarse?

    Tributan en el momento en que se ejercitan y se adquieren efectivamente las acciones, no cuando se conceden las opciones.

    ¿Puedo aplicar la reducción del 30% a mis stock options?

    Sí, si el periodo de generación del plan supera los dos años y no has aplicado la reducción a otros rendimientos irregulares similares en los cinco años anteriores, con el límite anual vigente.

    ¿Debo tributar en España por toda la ganancia si parte del tiempo trabajé fuera del país?

    No; solo por la parte proporcional correspondiente a los días trabajados en España durante el periodo de generación del plan, prorrateando el resto conforme a las reglas del convenio aplicable.

    En LRB Tax & Legal ayudamos a directivos y expatriados a planificar la fiscalidad de sus stock options y de su retribución en especie, coordinando la tributación española con la del país de origen del plan. Contacta con nuestro equipo antes de ejercitar tus opciones para optimizar su tributación.

  • Cómo tributan los dividendos, intereses y cánones para no residentes

    Cómo tributan los dividendos, intereses y cánones para no residentes

    Cualquier inversor extranjero con participaciones en sociedades españolas, depósitos en bancos del país o derechos de propiedad intelectual e industrial explotados en España se enfrenta tarde o temprano a la misma pregunta: ¿cuánto retienen y cómo tributan los dividendos, intereses y cánones que percibo? Se trata de las llamadas «rentas pasivas» del capital, y su tributación como no residente combina la normativa interna del Impuesto sobre la Renta de no Residentes (IRNR) con los convenios de doble imposición, que en la mayoría de los casos reducen sustancialmente el tipo de retención aplicable en origen.

    El tipo general del IRNR sobre rentas del capital

    Con carácter general, los dividendos, intereses y cánones pagados desde España a un no residente están sujetos a retención en origen conforme a la normativa interna del IRNR, aplicando el tipo general vigente sobre el importe íntegro (sin deducción de gastos, salvo excepciones para residentes UE/EEE). Sin embargo, este tipo general rara vez es el que se acaba aplicando en la práctica, porque en la mayoría de los casos existe un convenio de doble imposición o una directiva europea que reduce, e incluso elimina, la retención.

    Dividendos: matriz-filial y convenios bilaterales

    Cuando el perceptor de dividendos es una sociedad matriz residente en otro Estado de la Unión Europea que posee una participación significativa (con carácter general, al menos el 5% del capital, mantenida durante un año) en la sociedad española que reparte el dividendo, resulta de aplicación la Directiva matriz-filial, que elimina por completo la retención en origen, siempre que se cumplan los requisitos formales (certificado de residencia fiscal, declaración de cumplimiento de los requisitos de la directiva). Fuera de este supuesto, el convenio bilateral aplicable suele fijar un tipo reducido de retención para dividendos, habitualmente entre el 0% y el 15% según el país y el porcentaje de participación, sustancialmente por debajo del tipo general interno.

    Para inversores particulares no residentes que cobran dividendos de acciones cotizadas españolas, el convenio bilateral suele establecer un tipo fijo (con frecuencia en torno al 15%), aplicable directamente por la entidad pagadora si se acredita la residencia fiscal en el momento del pago, o recuperable posteriormente mediante solicitud de devolución ante la AEAT si se ha retenido en exceso.

    Intereses: exención habitual para residentes UE

    Los intereses pagados a residentes en otro Estado de la Unión Europea (sin mediar establecimiento permanente en España) están, con carácter general, exentos de tributación en España conforme a la normativa interna, en aplicación del principio de libre circulación de capitales. Para residentes fuera de la UE, se aplica el tipo del convenio de doble imposición correspondiente, que suele oscilar entre el 0% y el 15% según el país, o el tipo general del IRNR en ausencia de convenio.

    Cánones: el tratamiento más heterogéneo

    Los cánones —pagos por el uso de derechos de propiedad intelectual, industrial, know-how, software o asistencia técnica— reciben el tratamiento más variable de las tres categorías. Entre empresas asociadas de distintos Estados miembros de la UE puede aplicarse la Directiva de intereses y cánones, que elimina la retención cuando se cumplen los requisitos de vinculación societaria exigidos. En el resto de casos, el tipo aplicable depende enteramente del convenio bilateral vigente con el país de residencia del perceptor, y estos tipos varían considerablemente: mientras algunos convenios fijan un 5% o un 10%, otros mantienen tipos del 15% o incluso distinguen entre distintos tipos de cánones (derechos de autor, patentes, asistencia técnica) con tipos diferenciados dentro del mismo convenio.

    Requisitos formales para aplicar el tipo reducido del convenio

    Aplicar el tipo reducido de un convenio no es automático: el pagador español, como responsable de la retención, necesita disponer de:

    • Un certificado de residencia fiscal del perceptor, emitido por la autoridad tributaria de su país, específico para la aplicación del convenio (con la mención expresa al convenio con España cuando el modelo del certificado lo exige).
    • La acreditación de que el perceptor es el beneficiario efectivo de la renta (y no un mero intermediario que canaliza el pago hacia un tercero en otra jurisdicción, práctica que muchos convenios y la propia normativa antiabuso española excluyen expresamente de la reducción).
    • En su caso, la declaración específica exigida para acogerse a las directivas europeas (matriz-filial o intereses-cánones), si el perceptor es una sociedad de otro Estado miembro.

    Sin esta documentación en regla, el pagador debe aplicar el tipo general del IRNR, quedando el no residente en la posición de tener que solicitar posteriormente la devolución del exceso retenido mediante el modelo 210, un procedimiento que puede demorarse meses.

    El riesgo de la cláusula de beneficiario efectivo y el treaty shopping

    La AEAT presta especial atención a estructuras diseñadas artificialmente para interponer una sociedad en un país con convenio muy favorable, sin sustancia económica real, con el único objetivo de reducir la retención sobre dividendos, intereses o cánones (práctica conocida como treaty shopping). Estas estructuras pueden ser cuestionadas aplicando la cláusula de beneficiario efectivo o las normas generales antiabuso, denegando la aplicación del convenio y exigiendo la retención al tipo general con sus correspondientes recargos e intereses. Antes de estructurar inversiones internacionales a través de sociedades holding, conviene analizar en profundidad las obligaciones informativas y de sustancia que deben cumplirse para que la estructura sea respetada por la Administración.

    Cómo se defiende una estructura ante una comprobación

    Cuando la AEAT cuestiona la aplicación de un convenio o de una directiva europea a una estructura de inversión, la defensa exige acreditar sustancia económica real, actividad efectiva y motivos económicos válidos distintos de la mera ventaja fiscal. En estos procedimientos, un informe pericial tributario que documente la estructura, los flujos financieros y la sustancia de las entidades implicadas puede resultar clave para defender la posición del contribuyente frente a la Administración o en vía contencioso-administrativa.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué retención se aplica a los dividendos de una sociedad española a un accionista extranjero?

    Depende del convenio de doble imposición aplicable y de si es de aplicación la Directiva matriz-filial; en ausencia de convenio, se aplica el tipo general del IRNR sobre el importe íntegro del dividendo.

    ¿Los intereses pagados a un residente de otro país de la UE tributan en España?

    Con carácter general están exentos conforme a la normativa interna española, siempre que no medie establecimiento permanente en España del perceptor.

    ¿Qué debo aportar para que me apliquen el tipo reducido del convenio en lugar del tipo general?

    Un certificado de residencia fiscal específico para la aplicación del convenio, emitido por tu autoridad tributaria, y en su caso la declaración de beneficiario efectivo que exija el pagador español.

    En LRB Tax & Legal asesoramos a inversores extranjeros, sociedades holding y grupos internacionales en la correcta tributación de dividendos, intereses y cánones, aplicando los convenios de doble imposición y directivas europeas disponibles. Contacta con nuestro equipo para revisar la fiscalidad de tus inversiones en España.

  • Régimen fiscal de los deportistas y artistas no residentes en España

    Régimen fiscal de los deportistas y artistas no residentes en España

    Los deportistas y artistas que actúan en España sin ser residentes fiscales están sometidos a un régimen tributario propio dentro del Impuesto sobre la Renta de no Residentes (IRNR), con particularidades que lo distinguen del tratamiento general de otros no residentes. Conciertos, torneos, exhibiciones, rodajes o actuaciones puntuales generan obligaciones fiscales inmediatas que muchas veces recaen, además de sobre el propio artista o deportista, sobre el organizador o pagador español, lo que convierte a este régimen en una fuente frecuente de conflictos si no se gestiona correctamente desde el primer momento.

    El criterio de la fuente: por qué España puede gravar estas rentas

    La regla general del IRNR es que España solo grava las rentas obtenidas en territorio español por personas no residentes. Para artistas y deportistas, tanto la normativa interna como el Modelo de Convenio de la OCDE contienen una regla especial: las rentas derivadas del ejercicio personal de su actividad en España tributan en España con independencia de cómo se hayan estructurado los pagos, incluso si se canalizan a través de una sociedad interpuesta radicada en otro país. Esta cláusula «anti-elusión» existe precisamente porque, históricamente, muchos artistas y deportistas facturaban sus actuaciones a través de sociedades en jurisdicciones de baja tributación para evitar el gravamen en el país donde realmente actuaban.

    Cómo se calcula el impuesto

    La base imponible del IRNR para artistas y deportistas no residentes se determina, con carácter general, sobre los ingresos íntegros percibidos por la actuación en España, sin posibilidad de deducir gastos salvo que el contribuyente sea residente en otro Estado de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo con efectivo intercambio de información tributaria, en cuyo caso sí puede deducir los gastos directamente relacionados con la actividad (viajes, alojamiento, cachet de su equipo técnico, comisiones de representación) antes de aplicar el tipo impositivo. El tipo general aplicable a estas rentas es el tipo general del IRNR vigente, si bien conviene siempre consultar los importes actualizados antes de cada ejercicio, dado que estos tipos pueden variar por ley de presupuestos.

    Retención en origen: la obligación del pagador español

    En la mayoría de los casos, es el organizador, promotor, club o entidad española que paga al artista o deportista quien tiene la obligación de practicar la retención correspondiente e ingresarla a la AEAT mediante el modelo 216, entregando posteriormente el certificado de retenciones al artista. Si el pagador no retiene correctamente, la Administración puede exigirle a él directamente el ingreso de la cuota no retenida, con sus correspondientes recargos, además de sancionarle, por lo que este es un punto crítico en la contratación de talento internacional para eventos, giras o competiciones en España.

    El papel de los convenios de doble imposición

    El artículo dedicado a artistas y deportistas en la mayoría de los convenios de doble imposición firmados por España sigue el modelo de la OCDE, atribuyendo potestad tributaria al país donde se desarrolla la actuación, con independencia de las reglas generales sobre rendimientos del trabajo o de actividades profesionales que se aplicarían a otros contribuyentes. Esto significa que, aunque el convenio aplicable con el país de residencia del artista establezca reglas más favorables para otras rentas, la cláusula específica de artistas y deportistas suele prevalecer, salvo excepciones muy concretas (como actuaciones financiadas mayoritariamente con fondos públicos del Estado de residencia, incluidas en algunos convenios).

    Situaciones específicas frecuentes

    Deportistas de competiciones puntuales en España

    Torneos de tenis, golf, atletismo o motociclismo que atraen a deportistas de todo el mundo generan obligaciones de retención sobre los premios y bolsas obtenidas en España, con independencia del país de residencia del deportista.

    Giras musicales y festivales

    Los cachets de artistas extranjeros que actúan en festivales o giras españolas tributan en España por la parte correspondiente a las actuaciones celebradas en territorio nacional, debiendo prorratearse correctamente si la gira incluye fechas en varios países.

    Rodajes y producciones audiovisuales

    Actores y equipos técnicos extranjeros que participan en rodajes en España también quedan sujetos a este régimen por la parte de su remuneración vinculada al trabajo realizado en territorio español, sin perjuicio de los incentivos fiscales al sector audiovisual que puedan beneficiar a la productora.

    Deportistas y artistas que fijan su residencia en España

    Cuando un deportista o artista de proyección internacional decide trasladar su residencia fiscal a España, puede valorar el régimen de impatriados, aunque conviene tener presente que este régimen excluye expresamente a los deportistas profesionales del ámbito de aplicación general (existe un régimen distinto, más restringido, para deportistas de alto nivel), por lo que el análisis debe hacerse caso por caso antes de dar el paso.

    Riesgos y contingencias habituales

    • No practicar retención por desconocer que el pagador es responsable directo ante la AEAT.
    • Estructurar los cachets a través de sociedades extranjeras pensando erróneamente que eso desplaza la tributación fuera de España.
    • No prorratear correctamente los ingresos de una gira internacional entre los distintos países donde se actúa.
    • Aplicar la deducción de gastos sin verificar si el artista o deportista reside en un país de la UE/EEE con intercambio efectivo de información, requisito imprescindible para poder deducirlos.
    • Confundir el régimen de artistas y deportistas con el régimen general de rentas del trabajo o de actividades profesionales de otros no residentes.

    Ante una comprobación de la AEAT sobre la correcta tributación de cachets, premios o bolsas de un evento, resulta muy útil disponer de un informe pericial tributario que documente el prorrateo de ingresos entre países y respalde la retención aplicada, especialmente en giras o competiciones multinacionales complejas de cuantificar.

    Preguntas frecuentes

    ¿Un artista extranjero que factura a través de una sociedad de otro país evita tributar en España?

    No. La cláusula específica de artistas y deportistas de la normativa española y de los convenios de doble imposición permite gravar en España la renta aunque se perciba a través de una sociedad interpuesta.

    ¿Quién es responsable de retener el IRNR de un artista no residente que actúa en España?

    Con carácter general, el organizador, promotor o pagador español, que debe ingresar la retención mediante el modelo 216 y entregar el certificado correspondiente al artista o deportista.

    ¿Se pueden deducir gastos de la actuación antes de calcular el impuesto?

    Solo si el artista o deportista es residente en un Estado de la UE/EEE con efectivo intercambio de información tributaria; en caso contrario, el impuesto se calcula sobre los ingresos íntegros.

    En LRB Tax & Legal asesoramos a artistas, deportistas, promotores y organizadores en la correcta tributación de actuaciones y eventos internacionales en España, gestionando retenciones, convenios de doble imposición y régimen fiscal aplicable. Contacta con nuestro equipo antes de cerrar un contrato con talento internacional para tu evento.

  • Fiscalidad del teletrabajador nómada digital en España: IRPF y Seguridad Social

    Fiscalidad del teletrabajador nómada digital en España: IRPF y Seguridad Social

    España se ha convertido en uno de los destinos favoritos de los nómadas digitales gracias al visado específico creado por la Ley de Startups. Pero conseguir el visado es solo la mitad del reto: la otra mitad es entender cómo tributa exactamente un teletrabajador extranjero que factura a clientes o cobra nómina de fuera de España mientras vive aquí. La fiscalidad del nómada digital combina reglas de IRPF, de Seguridad Social y, en muchos casos, el régimen especial de impatriados, y equivocarse en alguno de estos frentes puede salir caro.

    El visado de nómada digital: punto de partida, no de llegada fiscal

    El visado de nómada digital permite a profesionales que trabajan para empresas o clientes fuera de España residir y teletrabajar en el país, exigiendo que la actividad para clientes españoles no supere el 20% de los ingresos totales. Sin embargo, este visado es una autorización de residencia y trabajo, no una categoría fiscal: la tributación del nómada digital se determina por las reglas generales de residencia fiscal, salvo que se acoja expresamente al régimen especial de impatriados.

    Cuándo se convierte el nómada digital en residente fiscal español

    Como cualquier persona física, el nómada digital adquiere la residencia fiscal en España si permanece más de 183 días en el año natural en territorio español, si aquí radica el núcleo de sus intereses económicos, o si su cónyuge e hijos residen habitualmente en el país. La mayoría de titulares del visado de nómada digital acaban siendo residentes fiscales en España desde el primer año, precisamente porque el propio visado exige acreditar la voluntad de residir en el país de forma continuada.

    Dos caminos fiscales posibles

    1. Tributar por el régimen general del IRPF

    Si no se solicita o no se cumplen los requisitos del régimen de impatriados, el nómada digital tributa como cualquier residente fiscal español: por su renta mundial, con la escala progresiva del IRPF (que puede superar el 45-47% en los tramos más altos según la Comunidad Autónoma), aplicando las deducciones por doble imposición que correspondan sobre los impuestos ya pagados en el extranjero.

    2. Acogerse al régimen especial de impatriados (Ley Beckham)

    Desde la reforma introducida por la Ley de Startups, los nómadas digitales pueden solicitar el régimen de impatriados, tributando durante el año del cambio de residencia y los cinco siguientes a un tipo fijo del 24% sobre los primeros 600.000 euros de renta (con un tipo superior sobre el exceso), sin tributar por la renta mundial sino, con matices, principalmente por la renta de fuente española y determinados rendimientos del trabajo vinculados al desplazamiento. Este régimen resulta especialmente ventajoso para nómadas digitales con ingresos elevados, ya que evita la progresividad del IRPF general, aunque exige no haber sido residente fiscal en España durante los cinco años anteriores y presentar la solicitud dentro de los seis meses siguientes al alta en la Seguridad Social o al inicio de la actividad.

    La actividad económica: autónomo o asalariado en el extranjero

    La forma en que el nómada digital presta sus servicios condiciona buena parte de su fiscalidad:

    • Freelance o autónomo facturando a clientes extranjeros: debe darse de alta como autónomo en España (o utilizar figuras equivalentes si se acoge a determinados regímenes), declarar el IVA de sus facturas —normalmente exento o no sujeto si el cliente es una empresa extranjera fuera de la UE, o mediante el mecanismo de inversión del sujeto pasivo si el cliente es una empresa de otro Estado miembro— y tributar por el rendimiento neto de su actividad en el IRPF.
    • Empleado por cuenta ajena de una empresa extranjera: debe analizarse si la empresa extranjera tiene obligación de retener en España o si es el propio trabajador quien debe ingresar pagos a cuenta trimestrales, ya que muchas empresas extranjeras no están dadas de alta como retenedoras en España.

    Seguridad Social: dónde cotizar

    Uno de los aspectos que más confusión genera es la cotización a la Seguridad Social. Un nómada digital que resida en España más de 183 días debe, en general, cotizar en el sistema español, salvo que se aplique un convenio bilateral de Seguridad Social o el Reglamento europeo 883/2004 (para quienes proceden de la UE/EEE/Suiza), que permite mantener la cotización en el país de origen durante desplazamientos temporales mediante el certificado A1. Fuera de ese marco, quienes trabajan como autónomos deben darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), mientras que los asalariados de empresas sin presencia en España pueden verse obligados a asumir personalmente las cotizaciones mediante convenio especial, dependiendo del país de origen de la empresa empleadora.

    El riesgo del establecimiento permanente para la empresa empleadora

    Cuando el nómada digital tiene un papel comercial o de decisión relevante (por ejemplo, cierra contratos en nombre de la empresa extranjera desde España), puede generarse un riesgo de establecimiento permanente para esa empresa en territorio español, lo que obligaría a la compañía a tributar por Impuesto sobre Sociedades en España por los beneficios atribuibles a esa actividad. Es un riesgo que muchas empresas extranjeras desconocen al permitir el teletrabajo transfronterizo de sus empleados, y que conviene analizar antes de que el trabajador se instale de forma prolongada en el país.

    Documentación y obligaciones formales a tener en cuenta

    • Alta censal en Hacienda (modelo 036/037) si se ejerce actividad económica como autónomo.
    • Presentación de pagos fraccionados trimestrales del IRPF si se factura como autónomo (modelo 130).
    • Declaración del IVA si corresponde (modelos 303 y 349 para operaciones intracomunitarias).
    • Solicitud, en su caso, del régimen de impatriados dentro del plazo de seis meses.
    • Modelo 720 si se mantienen cuentas, inversiones o inmuebles en el extranjero por encima de los umbrales establecidos.

    Cuando la actividad se desarrolla con clientes en distintas jurisdicciones, conviene también revisar si existe convenio de doble imposición aplicable a cada relación contractual y contar con soporte documental sólido, incluyendo, si Hacienda cuestiona la naturaleza de la actividad o la residencia fiscal declarada, un informe pericial tributario que respalde de forma independiente la posición del contribuyente.

    Preguntas frecuentes

    ¿Un nómada digital con visado siempre tributa en España?

    No automáticamente por tener el visado, sino si cumple los criterios de residencia fiscal (183 días, núcleo de intereses económicos), que en la práctica suele darse en la mayoría de los casos por la propia naturaleza del visado.

    ¿Puedo seguir cotizando a la Seguridad Social de mi país de origen?

    Solo si existe un marco de coordinación aplicable, como el Reglamento europeo 883/2004 con el certificado A1, o un convenio bilateral de Seguridad Social con el país de origen que lo permita expresamente.

    ¿Me conviene acogerme al régimen de impatriados como nómada digital?

    Depende del nivel de ingresos y de la estructura de tu actividad: para rentas elevadas suele ser fiscalmente más ventajoso que el IRPF general, pero conviene un análisis individualizado antes de solicitarlo.

    En LRB Tax & Legal asesoramos a nómadas digitales y teletrabajadores internacionales en la obtención del visado, el alta como autónomos o asalariados y la planificación fiscal más eficiente para su actividad. Contacta con nuestro equipo antes de instalarte en España para evitar sorpresas fiscales.

  • Doble residencia fiscal: qué ocurre si dos países te consideran residente

    Doble residencia fiscal: qué ocurre si dos países te consideran residente

    Uno de los escenarios más incómodos para un profesional internacional es descubrir que, según sus propias normas internas, dos países distintos lo consideran simultáneamente residente fiscal. No es una situación excepcional: ocurre con frecuencia entre expatriados que reparten su tiempo entre España y su país de origen, entre teletrabajadores que se mudan a mitad de año, o entre matrimonios en los que uno de los cónyuges permanece en el país de origen mientras el otro se instala en España. Cuando esto sucede, ambos Estados pueden reclamar tributación sobre la renta mundial del contribuyente, generando una doble imposición que, sin la aplicación correcta de las normas de convenio, puede resultar muy costosa.

    Por qué se produce la doble residencia fiscal

    Cada país define la residencia fiscal según sus propios criterios internos, y estos criterios no siempre son coincidentes ni excluyentes entre sí. En España, conforme a la regla de los 183 días, se es residente fiscal si se permanece más de la mitad del año en territorio español, si se tiene aquí el núcleo principal de actividades o intereses económicos, o si el cónyuge e hijos menores residen habitualmente en España. Otros países aplican criterios distintos: algunos atienden a la nacionalidad, otros al domicilio permanente disponible, otros a un cómputo de días distinto. El resultado es que una misma persona puede cumplir, en el mismo año fiscal, los requisitos de residencia de dos jurisdicciones a la vez.

    Las reglas de desempate («tie-breaker rules») de los convenios

    Cuando existe un convenio de doble imposición entre los dos países implicados —y España mantiene una red amplia de convenios firmados—, el propio convenio incorpora un mecanismo jerárquico para resolver el conflicto y determinar en cuál de los dos países se considera «residente a efectos del convenio» a la persona. El orden habitual, siguiendo el Modelo de Convenio de la OCDE, es el siguiente:

    1. Vivienda permanente a su disposición. Se considera residente en el país donde tenga una vivienda permanente disponible. Si la tiene en ambos, se pasa al siguiente criterio.
    2. Centro de intereses vitales. El país con el que mantenga relaciones personales y económicas más estrechas (familia, trabajo, patrimonio, actividades sociales).
    3. Lugar donde viva habitualmente. Si no puede determinarse el centro de intereses vitales, se atiende a dónde pasa más tiempo de forma habitual.
    4. Nacionalidad. Si el criterio anterior tampoco resuelve el conflicto, se atiende a la nacionalidad del contribuyente.
    5. Procedimiento amistoso. Si ninguno de los criterios anteriores resulta concluyente (por ejemplo, doble nacionalidad), las autoridades competentes de ambos países deben resolver el conflicto de mutuo acuerdo.

    Es importante entender que estas reglas de desempate no eliminan la obligación de cumplir con las obligaciones formales en ambos países (como presentar declaraciones informativas), pero sí determinan en cuál de los dos se tributa por la renta mundial y en cuál se tributa únicamente como no residente por las rentas de fuente local.

    Qué pasa si no hay convenio de doble imposición

    Sin convenio aplicable, no existen reglas de desempate automáticas. En ese caso, la única vía para mitigar la doble imposición es la deducción unilateral que cada país prevea en su normativa interna —en España, la deducción por doble imposición internacional del artículo 80 de la Ley del IRPF—, que permite deducir de la cuota española el impuesto ya pagado en el extranjero por la misma renta, con el límite de lo que correspondería tributar en España. Este mecanismo mitiga, pero no siempre elimina por completo, la carga fiscal duplicada, especialmente cuando los tipos impositivos del otro país son más elevados que los españoles.

    Cómo se resuelve en la práctica un caso de doble residencia

    1. Reconstruir el historial de permanencia y vínculos

    El primer paso es documentar con precisión los días de permanencia en cada país, la ubicación de la vivienda familiar, el centro de trabajo, dónde están escolarizados los hijos y dónde se concentra el patrimonio. Esta reconstrucción cronológica es la base para aplicar correctamente las reglas de desempate del convenio.

    2. Determinar el país de residencia a efectos del convenio

    Con la información anterior se aplica el orden jerárquico de criterios hasta llegar a una conclusión. En muchos casos el criterio de la vivienda permanente o del centro de intereses vitales ya resuelve la cuestión sin necesidad de avanzar más en el orden.

    3. Solicitar los certificados de residencia fiscal necesarios

    Una vez determinado el país de residencia a efectos del convenio, conviene solicitar el certificado de residencia fiscal correspondiente y, si el otro país ha estado gravando también la renta mundial, iniciar los trámites para corregir la situación, ya sea mediante rectificación de autoliquidaciones o, si fuera necesario, mediante un procedimiento amistoso entre administraciones.

    Un ejemplo habitual: el directivo con familia repartida entre dos países

    Es frecuente que un directivo se traslade a España por motivos laborales mientras su cónyuge e hijos permanecen inicialmente en el país de origen a la espera de completar el curso escolar. Durante ese periodo de transición, el directivo puede acabar cumpliendo el criterio de los 183 días en España, mientras que la presunción de residencia por núcleo familiar sigue vinculándolo a su país de origen. Sin un análisis adecuado del convenio aplicable, ambos países podrían reclamarle tributación por su renta mundial durante ese ejercicio, generando una carga fiscal muy superior a la que legalmente le correspondería.

    Cuándo conviene un análisis pericial independiente

    Cuando la AEAT o la administración tributaria del otro país inicia un procedimiento de comprobación por presunta doble residencia, disponer de un análisis técnico e independiente que documente los vínculos y aplique correctamente las reglas del convenio resulta determinante. Un informe pericial tributario elaborado por un experto puede aportar el rigor necesario para defender ante ambas administraciones, o ante un tribunal, cuál es el país de residencia correcto conforme al convenio aplicable.

    Recomendaciones para evitar la doble residencia fiscal

    • Lleva un registro documentado de tus días de permanencia en cada país (billetes, tarjetas de embarque, sellos de entrada y salida).
    • Evita mantener simultáneamente vivienda permanente disponible en dos países sin planificar el traslado del núcleo familiar de forma coordinada.
    • Solicita el certificado de residencia fiscal en cuanto consolides tu situación en el nuevo país.
    • Revisa el convenio de doble imposición aplicable antes de instalarte, no después de recibir un requerimiento.
    • Consulta con un asesor especializado en fiscalidad internacional si tu situación personal o familiar es compleja o transitoria.

    Preguntas frecuentes

    ¿Puedo ser residente fiscal en dos países a la vez?

    Conforme a las normas internas, sí es posible cumplir los criterios de residencia de dos países simultáneamente. Sin embargo, si existe convenio de doble imposición entre ambos, las reglas de desempate determinan un único país de residencia a efectos del convenio.

    ¿Qué documento acredita mi residencia fiscal ante la otra administración?

    El certificado de residencia fiscal emitido por la autoridad tributaria del país donde resides, que suele solicitarse específicamente para acreditar la aplicación de un convenio de doble imposición concreto.

    ¿Qué hago si ya he tributado en los dos países por el mismo ejercicio?

    Debes analizar cuál es el país de residencia correcto conforme al convenio aplicable y, en su caso, solicitar la rectificación de la autoliquidación presentada en el país que no correspondía, además de valorar si procede iniciar un procedimiento amistoso entre administraciones.

    En LRB Tax & Legal ayudamos a expatriados, directivos y familias internacionales a resolver situaciones de doble residencia fiscal, aplicando correctamente los convenios de doble imposición y coordinando la relación con ambas administraciones tributarias. Contacta con nuestro equipo si tu situación personal o laboral te sitúa entre dos países.

  • Cambio de residencia fiscal: cómo comunicarlo correctamente a la AEAT

    Cambio de residencia fiscal: cómo comunicarlo correctamente a la AEAT

    Cambiar de residencia fiscal no es una decisión que se tome simplemente instalándose en otro país: implica un conjunto de trámites, plazos y documentos que, si no se gestionan correctamente, pueden dejarte «atrapado» tributando en España aunque hayas trasladado tu vida a otro lugar, o al contrario, exponerte a que la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) cuestione después el cambio y reclame años de IRPF con sanciones. Tanto si eres un residente español que se marcha a trabajar fuera como si eres un extranjero que deja de ser residente fiscal en España, comunicar correctamente el cambio es un paso que no admite improvisación.

    Por qué la comunicación formal importa tanto

    La residencia fiscal en España se determina por criterios objetivos (183 días de permanencia, núcleo de intereses económicos, presunción por cónyuge e hijos), no por una simple declaración de intenciones. Sin embargo, la AEAT solo tiene constancia formal de tu situación a través de los trámites administrativos que realizas: la declaración censal, el certificado de residencia fiscal del nuevo país y, en su caso, la última declaración de IRPF presentada como residente. Si no formalizas el cambio, es habitual que Hacienda siga considerándote residente por defecto (porque no hay ningún trámite que indique lo contrario), lo que puede derivar en requerimientos, comprobaciones y, en el peor de los casos, en procedimientos por doble residencia fiscal.

    Pasos para comunicar el cambio de residencia fiscal al salir de España

    1. Presentar el modelo 030 de baja censal

    El primer trámite es presentar el modelo 030 ante la AEAT comunicando el cambio de domicilio fiscal y, si procede, la baja como residente. Este modelo debe ir acompañado, siempre que sea posible, de un certificado de residencia fiscal emitido por las autoridades del nuevo país, documento que en muchos convenios de doble imposición resulta imprescindible para acreditar frente a España que ya no eres residente fiscal aquí.

    2. Presentar la última declaración de IRPF como residente

    Debes presentar la declaración de la renta correspondiente al último año en que fuiste residente fiscal en España, incluyendo toda la renta mundial generada hasta la fecha del cambio (si el cambio ocurre a mitad de año, recuerda que en España la residencia fiscal se determina por año natural completo, salvo determinadas reglas especiales aplicables a traslados dentro de la Unión Europea).

    3. Valorar el impuesto de salida (exit tax)

    Si has sido residente fiscal en España durante al menos diez de los últimos quince años y posees participaciones significativas en sociedades (participación superior al 25% o valor de mercado superior a cuatro millones de euros), el cambio de residencia puede activar el exit tax, que grava las plusvalías latentes de esas participaciones como si se hubieran vendido en el momento del traslado, aunque no exista una transmisión real. Existen mecanismos de aplazamiento si el destino es un Estado de la UE/EEE con intercambio efectivo de información tributaria, por lo que conviene analizar este impuesto con detalle antes de formalizar la salida.

    4. Registrarte como no residente si mantienes activos en España

    Si conservas inmuebles, cuentas o inversiones en España tras dejar de ser residente, deberás tributar por el Impuesto sobre la Renta de no Residentes (IRNR) por las rentas de fuente española, presentando las declaraciones correspondientes (modelo 210, entre otras) según el tipo de renta.

    Cómo comunicar el cambio si te trasladas a residir en España

    El proceso inverso también exige formalidades: darse de alta censal con el modelo 030, notificar el cambio de domicilio a las administraciones con las que se mantenga relación (Seguridad Social, banco, etc.) y, si procede, solicitar la aplicación del régimen de impatriados dentro de los seis meses siguientes al inicio de la actividad en España. Es recomendable también obtener el certificado de residencia fiscal español una vez consolidada la nueva situación, especialmente si necesitas acreditarla ante las autoridades de tu país de origen para evitar que sigan considerándote residente allí.

    El riesgo de la doble residencia fiscal

    Un cambio mal comunicado o mal documentado puede llevar a que dos países te consideren simultáneamente residente fiscal, cada uno reclamando tributación sobre tu renta mundial. Cuando existe convenio de doble imposición entre ambos Estados, este contempla las llamadas «reglas de desempate» (tie-breaker rules): vivienda permanente, centro de intereses vitales, lugar donde se reside habitualmente y nacionalidad, aplicadas en ese orden hasta resolver el conflicto. Sin convenio aplicable, la situación se vuelve considerablemente más compleja y puede requerir un procedimiento amistoso entre las administraciones tributarias de ambos países.

    Documentación que conviene conservar

    • Certificado de residencia fiscal del nuevo país de destino, emitido por su autoridad tributaria.
    • Justificantes de la fecha efectiva de traslado (contrato de alquiler o compra en el extranjero, matrícula escolar de los hijos, alta laboral).
    • Copia del modelo 030 presentado y de su justificante de registro.
    • Registro de los días de permanencia en cada país durante el año del cambio (billetes, sellos de entrada y salida, tarjetas de embarque).
    • Última declaración de IRPF presentada como residente en España.

    Esta documentación es la que permitirá defender la fecha real del cambio de residencia si, años después, la AEAT abre una comprobación. En procedimientos de este tipo, un informe pericial tributario que reconstruya cronológicamente los indicios de residencia puede resultar decisivo para acreditar ante la Administración o ante un tribunal el momento exacto del cambio.

    Errores más comunes al gestionar el cambio de residencia

    1. No presentar el modelo 030 y asumir que basta con «irse» del país.
    2. No solicitar el certificado de residencia fiscal del nuevo país, dejando sin acreditar el cambio ante España.
    3. Olvidar el exit tax al transmitir participaciones significativas en sociedades españolas.
    4. No dar de baja correctamente obligaciones que siguen generando renta en España (alquileres, cuentas) sin pasar a tributar por el IRNR.
    5. Confiar en criterios informales (como no estar empadronado) para acreditar la pérdida de residencia, cuando la ley exige criterios objetivos de permanencia e intereses económicos.

    Preguntas frecuentes

    ¿Basta con darme de baja del padrón municipal para dejar de ser residente fiscal?

    No. El empadronamiento es un indicio más, pero la residencia fiscal se determina por los criterios de la Ley del IRPF (183 días, núcleo de intereses económicos), no por el registro municipal.

    ¿Qué modelo debo presentar para comunicar el cambio de domicilio fiscal a la AEAT?

    El modelo 030, tanto para altas como para bajas o modificaciones de domicilio fiscal y de la condición de residente o no residente.

    ¿El exit tax se aplica siempre que cambio de residencia fiscal?

    No, solo si has sido residente en España al menos diez de los últimos quince años y posees participaciones societarias que superen los umbrales legales de valor o porcentaje establecidos.

    En LRB Tax & Legal acompañamos procesos de cambio de residencia fiscal, tanto de salida como de entrada a España, gestionando la documentación, evaluando el impacto del exit tax y evitando situaciones de doble residencia. Ponte en contacto con nosotros antes de formalizar tu traslado para planificarlo con la antelación necesaria.

  • Declaración de la renta para expatriados: qué rentas mundiales debes declarar

    Declaración de la renta para expatriados: qué rentas mundiales debes declarar

    Trasladarse a vivir a España conlleva una obligación fiscal que muchos expatriados subestiman: si adquieres la condición de residente fiscal, Hacienda deja de mirar solo lo que ganas dentro del país y empieza a exigirte que declares tu renta mundial. Salarios cobrados en el extranjero, alquileres de un piso en tu país de origen, dividendos de una cartera de inversión, pensiones, criptomonedas: todo entra en el perímetro de la declaración de la renta española (IRPF) desde el momento en que eres residente fiscal, con independencia de dónde se haya generado ese ingreso o de si ya has pagado impuestos por él en otro país.

    Cuándo se es residente fiscal a efectos del IRPF

    La Ley del IRPF considera residente fiscal en España a quien cumple, entre otros, alguno de estos criterios:

    • Permanecer más de 183 días durante el año natural en territorio español (contando ausencias esporádicas, salvo que se acredite residencia fiscal en otro país).
    • Tener en España el núcleo principal de sus actividades o intereses económicos, de forma directa o indirecta.
    • Que su cónyuge no separado legalmente y sus hijos menores dependientes residan habitualmente en España (presunción que admite prueba en contrario).

    Si cumples cualquiera de estas condiciones, Hacienda te considera residente fiscal en España durante todo el año natural, y tributas por tu renta mundial en el IRPF. Conviene revisar en detalle esta cuestión en nuestra página sobre residencia fiscal en España, porque el error de calcular mal los días de permanencia es una de las causas más frecuentes de regularizaciones posteriores.

    Qué rentas del extranjero hay que incluir

    La obligación de declarar renta mundial no distingue el origen del ingreso. Entre las partidas que con más frecuencia olvidan declarar los expatriados están:

    Rendimientos del trabajo y de actividades económicas

    Salarios de un empleo mantenido en el país de origen, honorarios como autónomo facturados a clientes extranjeros, o rendimientos de una actividad económica desarrollada fuera de España mientras se es residente fiscal español.

    Rendimientos del capital inmobiliario

    Alquileres de viviendas o locales situados en el extranjero, con derecho a deducir los mismos gastos que si el inmueble estuviera en España (IBI equivalente, comunidad, amortización, intereses de hipoteca, etc.).

    Rendimientos del capital mobiliario

    Dividendos, intereses de cuentas y depósitos, rendimientos de fondos de inversión extranjeros —con la particularidad de que el régimen de diferimiento fiscal de traspasos entre fondos de la normativa española solo se aplica a determinados fondos armonizados—, y ganancias o pérdidas patrimoniales derivadas de la venta de activos financieros situados fuera de España.

    Pensiones y prestaciones

    Las pensiones públicas y privadas percibidas del extranjero deben declararse, si bien conviene revisar el convenio de doble imposición aplicable, ya que en algunos casos la potestad tributaria exclusiva corresponde al país de origen de la pensión (típicamente ocurre con determinadas pensiones públicas).

    Cómo evitar la doble imposición

    España tiene suscritos más de 90 convenios para evitar la doble imposición (CDI). Estos convenios determinan qué país tiene potestad tributaria principal sobre cada tipo de renta y, cuando ambos países pueden gravarla, establecen el mecanismo para eliminar la doble imposición, normalmente mediante el método de imputación: España te permite deducir en tu cuota del IRPF el impuesto ya pagado en el extranjero por esa misma renta, con el límite de lo que correspondería pagar en España por ella. Si el país de origen no tiene convenio con España, se aplica la deducción unilateral por doble imposición internacional prevista en la propia Ley del IRPF, con un funcionamiento similar pero más limitado.

    Es fundamental conservar los justificantes del impuesto extranjero pagado (certificados de retención, declaraciones presentadas en el otro país) porque Hacienda puede requerirlos para validar la deducción.

    Obligaciones informativas que acompañan a la declaración

    Además del IRPF, quien traslada su residencia fiscal a España y mantiene activos en el extranjero por encima de determinados umbrales debe valorar la presentación del Modelo 720 (declaración informativa de bienes y derechos en el extranjero) y, en su caso, del Modelo 721 si posee criptomonedas custodiadas fuera de España. No presentar estas declaraciones informativas, aunque no generen cuota a pagar por sí mismas, puede acarrear sanciones significativas y, sobre todo, complica enormemente la justificación del origen de fondos ante la AEAT en el futuro.

    El régimen especial de impatriados como alternativa

    Determinados trabajadores desplazados a España pueden optar por el régimen de impatriados (Ley Beckham), que permite tributar durante seis periodos impositivos como si se fuera no residente, con un tipo fijo del 24% hasta 600.000 euros de renta y sin obligación general de declarar la renta mundial (solo la de fuente española, con algunas excepciones para rendimientos del trabajo). No todos los expatriados cumplen los requisitos —hay que no haber sido residente fiscal en España en los cinco años anteriores y cumplir un motivo de desplazamiento tasado por la norma—, por lo que conviene analizar caso por caso si compensa acogerse a este régimen especial o tributar por el IRPF general con las deducciones de doble imposición correspondientes.

    Errores habituales al preparar la declaración

    1. No declarar rentas del extranjero por pensar que «ya se ha pagado impuesto allí» y que basta con eso.
    2. Olvidar declarar plusvalías por venta de vivienda, acciones o criptomonedas en el país de origen.
    3. Aplicar mal el tipo de cambio de divisas distintas al euro (debe usarse el tipo oficial del Banco Central Europeo en la fecha del devengo).
    4. No comprobar si existe convenio de doble imposición y cuál es el mecanismo concreto que prevé para cada tipo de renta.
    5. Confundir la obligación de declarar renta mundial con la obligación separada de presentar el Modelo 720.

    Ante una revisión de Hacienda por rentas no declaradas del extranjero, contar con un informe pericial tributario independiente puede ser determinante para acreditar el origen y la correcta tributación de esas rentas frente a la Administración.

    Preguntas frecuentes

    ¿Debo declarar en España un alquiler de un piso que tengo en mi país de origen?

    Sí, si eres residente fiscal en España. Deberás incluir el rendimiento neto (ingresos menos gastos deducibles) en tu IRPF, aplicando, si existe, la deducción por doble imposición correspondiente al impuesto ya pagado en el extranjero.

    ¿Qué pasa si no declaro una renta extranjera y Hacienda la descubre?

    Puede iniciarse un procedimiento de comprobación con liquidación de la cuota no declarada, intereses de demora y sanción, que puede llegar al 150% de la cuota en casos de ocultación.

    ¿El régimen de impatriados me exime de declarar toda mi renta mundial?

    No completamente: exime de declarar la mayoría de rentas de fuente extranjera, pero sigue existiendo tributación sobre ciertos rendimientos del trabajo obtenidos fuera de España vinculados a la actividad desarrollada en territorio español.

    En LRB Tax & Legal acompañamos a expatriados y profesionales internacionales en la preparación de su declaración de la renta, la aplicación de convenios de doble imposición y la elección del régimen fiscal más ventajoso. Contacta con nosotros antes de la próxima campaña de la Renta para planificar tu situación con margen suficiente.

  • Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones para no residentes en España

    Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones para no residentes en España

    Cuando un no residente hereda bienes situados en España, o cuando un residente español recibe una herencia o donación de una persona que vive fuera del país, surgen dudas casi automáticas: ¿qué Comunidad Autónoma aplica?, ¿hay bonificaciones?, ¿cómo se declara si el causante o el heredero no tiene domicilio fiscal en España? El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD) es uno de los tributos que más sorpresas desagradables genera entre familias internacionales, precisamente porque durante años existió un trato claramente perjudicial para los no residentes, hoy corregido —aunque no del todo simplificado— tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 2014.

    Quién debe tributar por el ISD en España

    El ISD grava dos tipos de operaciones: las adquisiciones «mortis causa» (herencias y legados) y las adquisiciones «inter vivos» (donaciones), así como las percepciones de seguros de vida cuando el contratante y el beneficiario no coinciden. La obligación de tributar en España puede surgir por dos vías:

    • Obligación personal: el heredero o donatario reside habitualmente en España, con independencia de dónde estén situados los bienes (tributa por su patrimonio mundial).
    • Obligación real: el heredero o donatario no reside en España, pero los bienes heredados o donados (inmuebles, cuentas, participaciones de sociedades españolas) están situados en territorio español.

    Es decir, no hace falta ser residente fiscal en España para tener que presentar el ISD: basta con recibir un inmueble en la Costa del Sol, unas acciones de una sociedad española o el saldo de una cuenta bancaria abierta en un banco español.

    La equiparación con la normativa autonómica tras la sentencia del TJUE

    Hasta 2015, los no residentes solo podían aplicar la normativa estatal del ISD, mucho más gravosa que las bonificaciones que muchas Comunidades Autónomas habían aprobado para residentes (reducciones de hasta el 99% en Madrid o Andalucía, por ejemplo). El TJUE consideró esta diferencia contraria a la libre circulación de capitales, y España tuvo que modificar la ley para permitir que los no residentes de la UE y del Espacio Económico Europeo —y posteriormente, tras nueva jurisprudencia, también los de terceros países— puedan optar por la normativa de la Comunidad Autónoma con la que tengan mayor punto de conexión (donde estén los bienes, donde resida el causante, etc.).

    Esta opción es clave: aplicar la normativa autonómica correcta puede suponer la diferencia entre pagar una cuota testimonial y pagar decenas de miles de euros. No es automática: hay que ejercerla expresamente al presentar la autoliquidación, señalando la Comunidad Autónoma cuya normativa se invoca y justificando el punto de conexión aplicable.

    Determinar la Comunidad Autónoma competente

    Las reglas varían según se trate de herencia o donación:

    • En herencias, si el causante era residente en un Estado miembro de la UE/EEE, se aplica la normativa de la Comunidad donde estén situados los bienes de mayor valor.
    • En donaciones de inmuebles, se aplica la normativa de la Comunidad donde radique el inmueble.
    • En donaciones de otros bienes (dinero, valores), suele aplicarse la normativa de la Comunidad donde resida el donatario, si es residente en España, o la del territorio donde estuvieran situados los bienes durante más tiempo en los últimos años, si el donatario no reside en España.

    Plazos y modelo de declaración

    El plazo general para presentar el ISD en caso de herencia es de seis meses desde el fallecimiento, prorrogable por otros seis si se solicita dentro de los primeros cinco meses. En donaciones, el plazo es de 30 días hábiles desde que se formaliza el acto. Los no residentes deben presentar la autoliquidación ante la Oficina Nacional de Gestión Tributaria de la AEAT (no ante la agencia tributaria autonómica), aunque apliquen la normativa de una Comunidad Autónoma concreta. Es un matiz que genera muchos errores de gestión, porque el modelo (650 para sucesiones, 651 para donaciones) se presenta en un órgano estatal pero con cálculo autonómico.

    Superar el plazo de seis meses sin haber solicitado prórroga o sin haber presentado la autoliquidación genera recargos que pueden llegar al 20% de la cuota, además de intereses de demora, por lo que conviene iniciar los trámites cuanto antes, especialmente cuando hay que reunir documentación apostillada del extranjero (certificado de defunción, testamento, certificado de últimas voluntades del país de origen), lo que suele demorar semanas.

    Valoración de los bienes: un punto crítico

    Desde la reforma de la Ley General Tributaria de 2021, la base imponible de los inmuebles ya no se calcula sobre el «valor real» sino sobre el valor de referencia catastral que publica la Dirección General del Catastro cada año. Si este valor de referencia es superior al que realmente tiene el inmueble en el mercado, el contribuyente puede impugnarlo, pero debe hacerlo motivadamente y, en muchos casos, aportando una tasación o informe técnico independiente que sustente un valor distinto. Aquí es habitual recurrir a un informe pericial tributario que acredite documentalmente el valor real del bien y sirva de base para una reclamación económico-administrativa si la Administración no acepta la corrección.

    Bienes situados fuera de España

    Si el heredero es residente fiscal en España, deberá declarar también los bienes que el causante tuviera en el extranjero, lo que en la práctica obliga a coordinar la fiscalidad sucesoria de dos o más países. En estos casos es fundamental revisar si existe convenio de doble imposición aplicable a sucesiones (España tiene muy pocos, a diferencia de los convenios de renta) y, en su defecto, aplicar la deducción por doble imposición internacional que prevé la propia ley del ISD, limitada al menor de dos importes: lo pagado en el extranjero por un impuesto similar, o lo que correspondería pagar en España por esos mismos bienes.

    Errores frecuentes de las familias internacionales

    1. No ejercer la opción por la normativa autonómica más favorable, pagando conforme a la normativa estatal por desconocimiento.
    2. Presentar la autoliquidación fuera de plazo por no calcular bien los seis meses desde el fallecimiento.
    3. Aceptar sin más el valor de referencia catastral cuando es claramente superior al valor de mercado del inmueble.
    4. No planificar la sucesión en vida, perdiendo la posibilidad de aplicar reducciones por donación de empresa familiar o de vivienda habitual.
    5. Desconocer que la obligación de declarar en España es independiente de la residencia fiscal del heredero, si los bienes están en territorio español.

    Muchas de estas situaciones se entrelazan además con cuestiones de residencia fiscal en España, especialmente cuando el heredero está valorando trasladarse o ya vive parte del año en el país. Conviene analizar de forma conjunta el impacto del ISD y el del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, porque ambos tributos pueden concurrir sobre un mismo patrimonio en momentos distintos.

    Cómo planificar una sucesión internacional con seguridad

    La planificación sucesoria transfronteriza combina derecho civil (qué ley sucesoria aplica, si hay testamento válido en varios países, el papel del Reglamento europeo de sucesiones 650/2012) y derecho fiscal (qué Comunidad Autónoma resulta más favorable, qué reducciones son aplicables, cómo evitar la doble imposición). Un buen asesoramiento previo permite, por ejemplo, anticipar donaciones parciales en vida, elegir el momento óptimo para transmitir participaciones societarias o estructurar la titularidad de inmuebles de forma que se minimice la carga fiscal futura sin incurrir en simulación. Para estructuras patrimoniales complejas con activos en varios países, conviene también valorar el asesoramiento fiscal para personas físicas especializado en patrimonios internacionales, que integra la perspectiva civil y fiscal desde el primer momento.

    Preguntas frecuentes

    ¿Un no residente puede aplicar las bonificaciones autonómicas del ISD?

    Sí. Desde 2015, los no residentes de la UE/EEE, y posteriormente también los de terceros países en virtud de jurisprudencia posterior, pueden optar por la normativa autonómica más favorable en función del punto de conexión aplicable, en lugar de la normativa estatal.

    ¿Dónde se presenta el ISD si el heredero no reside en España?

    Ante la Oficina Nacional de Gestión Tributaria de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, aunque el cálculo del impuesto se realice conforme a la normativa de la Comunidad Autónoma elegida.

    ¿Qué pasa si no estoy de acuerdo con el valor de referencia catastral del inmueble heredado?

    Puede impugnarse aportando prueba en contrario, habitualmente mediante tasación o informe pericial independiente, dentro del propio procedimiento de autoliquidación o en una posterior solicitud de rectificación.

    En LRB Tax & Legal ayudamos a familias y patrimonios internacionales a planificar y liquidar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones aplicando la normativa autonómica más ventajosa y coordinando la fiscalidad española con la del país de origen. Si te enfrentas a una herencia o donación con bienes en España, contacta con nuestro equipo antes de que empiece a correr el plazo de seis meses.

  • Impuesto sobre el Patrimonio para no residentes con bienes en España

    Impuesto sobre el Patrimonio para no residentes con bienes en España

    Poseer un inmueble, una cuenta bancaria o participaciones en una sociedad española sin residir en España no te libera automáticamente de tributar por el Impuesto sobre el Patrimonio. Muchos no residentes con propiedades en la costa mediterránea, Baleares o Madrid descubren, a menudo tarde, que deben presentar esta declaración anual, y que además conviene revisar su situación frente al Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas, un tributo estatal que puede resultar de aplicación adicional.

    Quién debe tributar por el Impuesto sobre el Patrimonio siendo no residente

    El Impuesto sobre el Patrimonio grava la titularidad de bienes y derechos de contenido económico a 31 de diciembre de cada año. Los no residentes tributan por obligación real, es decir, únicamente por los bienes y derechos situados, que puedan ejercitarse o que deban cumplirse en territorio español, a diferencia de los residentes, que tributan por su patrimonio mundial (obligación personal).

    Esto significa que un no residente con un inmueble en España, una cartera de valores emitidos por sociedades españolas o depósitos en entidades bancarias españolas debe incluir esos activos en su declaración, mientras que su patrimonio situado fuera de España queda al margen de este impuesto.

    Mínimo exento y obligación de declarar

    Existe un mínimo exento aplicable también a los no residentes (conviene consultar el importe vigente cada ejercicio, ya que puede actualizarse), por debajo del cual no existe obligación de presentar la declaración salvo que el valor de los bienes y derechos, aplicando las reglas de valoración de la ley, resulte superior al umbral que obliga a declarar aunque la cuota resultante sea cero. Es un error frecuente asumir que, si no sale cuota a pagar, no hay obligación formal de presentar el impuesto.

    Normativa estatal frente a normativa autonómica

    El Impuesto sobre el Patrimonio está cedido parcialmente a las comunidades autónomas, que pueden establecer bonificaciones propias, incluyendo bonificaciones del 100% en algunos territorios. Desde hace algunos años, los contribuyentes no residentes en la Unión Europea o el Espacio Económico Europeo pueden optar por aplicar la normativa de la comunidad autónoma donde radique el mayor valor de sus bienes situados en España, en lugar de la normativa estatal, si les resulta más favorable. Esta opción puede suponer un ahorro relevante y conviene evaluarla cada ejercicio, especialmente en comunidades con bonificaciones significativas.

    El Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas

    Este impuesto estatal, complementario al de Patrimonio, grava los patrimonios netos superiores al umbral legal establecido, con el objetivo declarado de evitar que las bonificaciones autonómicas del Impuesto sobre el Patrimonio eliminen por completo la tributación de las grandes fortunas. Al ser un impuesto estatal, no admite las bonificaciones autonómicas, por lo que un no residente con un patrimonio muy elevado situado en España puede verse obligado a tributar por este impuesto incluso si su comunidad autónoma bonifica al 100% el Impuesto sobre el Patrimonio. Se permite deducir de la cuota de este impuesto lo efectivamente pagado por el Impuesto sobre el Patrimonio, evitando así una doble tributación sobre el mismo patrimonio.

    Bienes computables más habituales para no residentes

    • Inmuebles situados en territorio español, valorados conforme a las reglas específicas del impuesto.
    • Participaciones en sociedades españolas, salvo que resulte de aplicación la exención por empresa familiar.
    • Cuentas corrientes y depósitos en entidades financieras españolas.
    • Valores representativos de la cesión a terceros de capitales propios emitidos por entidades españolas.
    • Derechos reales sobre inmuebles situados en España, como usufructos o derechos de superficie.

    Relación con el Impuesto sobre la Renta de No Residentes

    El Impuesto sobre el Patrimonio es independiente del Impuesto sobre la Renta de No Residentes, que grava las rentas obtenidas en España (alquileres, rendimiento presunto de inmuebles no arrendados, ganancias patrimoniales) durante el ejercicio. Un propietario no residente con un inmueble en España debe, por tanto, coordinar dos obligaciones fiscales distintas: la declaración anual del IRNR sobre las rentas generadas por el inmueble, y la declaración del Impuesto sobre el Patrimonio sobre su valor a 31 de diciembre, cuando proceda.

    Cambio de residencia y su impacto en el Impuesto sobre el Patrimonio

    Quienes se plantean trasladar su residencia fiscal a España deben revisar cómo afecta este cambio a su tributación patrimonial, pasando de tributar por obligación real (solo bienes en España) a tributar por obligación personal (patrimonio mundial). Este cambio puede ser especialmente relevante para quienes se acogen al régimen de impatriados (Ley Beckham), que permite, durante los ejercicios de aplicación del régimen, seguir tributando por el Impuesto sobre el Patrimonio únicamente por obligación real, es decir, solo por los bienes situados en España, con independencia de que se sea ya residente fiscal a efectos de IRPF.

    Valoración de inmuebles y riesgo de comprobación

    La Administración tributaria puede comprobar el valor declarado de los inmuebles a efectos del Impuesto sobre el Patrimonio, especialmente cuando se aplica un valor de adquisición antiguo muy inferior al valor de mercado actual. En estos casos, disponer de un informe pericial tributario que sustente técnicamente la valoración declarada puede ser determinante para evitar o rebatir una liquidación complementaria con recargos e intereses de demora.

    Obligaciones formales y plazos

    El Impuesto sobre el Patrimonio se declara anualmente, dentro del mismo plazo general que el IRPF (habitualmente entre abril y junio del ejercicio siguiente, aunque conviene verificar las fechas concretas cada año), mediante el modelo correspondiente. Los no residentes que no dispongan de representante fiscal en España deben designar uno cuando operen fuera del ámbito de la UE o el EEE, lo que añade un trámite adicional a tener en cuenta.

    Recomendaciones para no residentes con patrimonio en España

    Si posees bienes en España sin ser residente fiscal, revisa anualmente si tu patrimonio supera el mínimo exento aplicable, valora si te conviene aplicar la normativa autonómica más favorable, verifica si tu patrimonio total obliga a considerar el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas, y mantén actualizada la documentación de valoración de tus activos, especialmente inmuebles adquiridos hace muchos años.

    Preguntas frecuentes

    ¿Tengo que declarar el Impuesto sobre el Patrimonio si solo tengo un piso en España?

    Depende de su valor y del mínimo exento vigente. Si el valor del inmueble, aplicando las reglas de valoración del impuesto, supera el umbral que obliga a declarar, deberás presentar la declaración aunque la cuota resultante sea cero.

    ¿Puedo aplicar las bonificaciones de una comunidad autónoma siendo no residente?

    Sí, si eres residente en la UE o el EEE puedes optar por la normativa de la comunidad autónoma donde radique el mayor valor de tus bienes en España, si te resulta más favorable que la normativa estatal.

    ¿El Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas se paga además del de Patrimonio?

    Se paga si tu patrimonio supera el umbral establecido para este impuesto estatal, pero puedes deducir lo pagado por el Impuesto sobre el Patrimonio, de modo que no se produce una doble tributación acumulada sobre el mismo patrimonio.

    En LRB Tax & Legal ayudamos a no residentes con patrimonio en España a cumplir correctamente con el Impuesto sobre el Patrimonio y a optimizar su fiscalidad conforme a la normativa estatal y autonómica aplicable. Contacta con nuestro equipo y consulta nuestro asesoramiento fiscal para personas físicas.

  • Herencias internacionales: fiscalidad cuando el causante o heredero no reside en España

    Herencias internacionales: fiscalidad cuando el causante o heredero no reside en España

    Las herencias con un elemento internacional —un causante extranjero con bienes en España, un heredero no residente, o un español fallecido con patrimonio repartido entre varios países— son cada vez más frecuentes en un mundo de familias móviles y patrimonios diversificados. Y son, también, uno de los ámbitos donde más errores se cometen por desconocer que el Impuesto sobre Sucesiones no funciona igual cuando interviene un elemento transfronterizo.

    Qué normativa se aplica: la clave del reglamento europeo de sucesiones

    Dentro de la Unión Europea, el Reglamento (UE) 650/2012 establece que, salvo elección expresa de ley aplicable en testamento, la sucesión se rige por la ley del país donde el causante tenía su residencia habitual en el momento del fallecimiento, no por su nacionalidad. Esto significa que un ciudadano alemán residente habitualmente en España durante sus últimos años puede ver su herencia regulada por el derecho civil español (o el foral correspondiente), salvo que hubiera elegido expresamente en testamento la ley de su nacionalidad, opción que el reglamento permite expresamente.

    España no participa en algunos aspectos del reglamento en materia de competencia judicial para terceros Estados, por lo que las herencias con causantes o herederos de fuera de la UE requieren un análisis adicional de derecho internacional privado.

    Impuesto sobre Sucesiones: quién tributa y dónde

    Al margen de qué ley civil rige el reparto de la herencia, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones es un tributo distinto, y su aplicación depende de la residencia fiscal del heredero y de la ubicación de los bienes:

    • Si el heredero es residente fiscal en España, debe tributar en España por la totalidad de los bienes heredados, estén donde estén ubicados.
    • Si el heredero no es residente en España pero hereda bienes situados en territorio español (inmuebles, cuentas, participaciones en sociedades españolas), debe tributar en España por esos bienes concretos, conforme a las reglas del Impuesto sobre la Renta de No Residentes y la normativa específica de sucesiones para no residentes.

    Desde hace años, la normativa española permite a los herederos no residentes en la UE o el EEE aplicar la normativa autonómica de la comunidad donde se encuentren la mayor parte de los bienes, evitando así la discriminación fiscal que en su día fue sancionada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que obligó a España a equiparar el trato fiscal de residentes y no residentes en este impuesto.

    Importancia de la comunidad autónoma aplicable

    El Impuesto sobre Sucesiones está cedido a las comunidades autónomas, que aplican bonificaciones muy distintas entre sí: mientras algunas prácticamente eximen la tributación entre padres e hijos, otras mantienen una carga fiscal más elevada. Determinar correctamente qué normativa autonómica resulta aplicable —la del territorio donde residía el causante, o la del territorio donde se ubican los bienes, según el caso— puede suponer una diferencia económica muy significativa para el heredero.

    Plazos y obligaciones formales

    El plazo general para liquidar el Impuesto sobre Sucesiones es de seis meses desde el fallecimiento, prorrogable por otros seis meses si se solicita dentro de los primeros cinco meses. Este plazo suele plantear dificultades en herencias internacionales, donde reunir la documentación del extranjero —certificados de defunción apostillados, testamentos, certificados bancarios de otros países— puede llevar más tiempo del previsto, por lo que conviene solicitar la prórroga cuanto antes si se prevé que el plazo ordinario será insuficiente.

    Doble imposición en herencias internacionales

    A diferencia de lo que ocurre con el IRPF o el Impuesto sobre Sociedades, España tiene suscritos muy pocos convenios de doble imposición específicos en materia de sucesiones, por lo que es relativamente frecuente que una misma herencia tribute en dos países sin un mecanismo automático de deducción. En estos casos, la normativa española del Impuesto sobre Sucesiones prevé una deducción por doble imposición internacional para los sujetos pasivos por obligación personal, que permite deducir, con límites, el impuesto similar satisfecho en el extranjero sobre los mismos bienes.

    Bienes en el extranjero heredados por residentes en España

    Un residente fiscal en España que hereda bienes situados en otro país (una vivienda familiar, cuentas bancarias, inversiones) debe declararlos igualmente en el Impuesto sobre Sucesiones español, y con posterioridad, si el valor conjunto de sus bienes en el extranjero supera los umbrales establecidos, valorar si está obligado a presentar la declaración informativa de bienes situados fuera de España, una obligación formal independiente de la propia liquidación del impuesto.

    Empresas familiares con estructura internacional

    Cuando el patrimonio hereditario incluye participaciones en sociedades con actividad en varios países —frecuente en familias que han creado estructuras de holding para su expansión internacional—, la valoración de esas participaciones y la aplicación de posibles reducciones por empresa familiar exigen un análisis técnico específico, ya que los requisitos de la reducción (ejercicio de funciones de dirección, porcentaje de participación, principal fuente de renta) deben acreditarse con rigor documental.

    Cómo planificar una herencia internacional

    La planificación sucesoria en un contexto internacional pasa por revisar, en vida del causante, aspectos como la elección expresa de ley aplicable en testamento, la ubicación estratégica de los bienes, la posible constitución de estructuras de holding u otras figuras societarias, y la revisión periódica de la normativa autonómica y estatal aplicable, que cambia con cierta frecuencia. Contar con estructuras de holding bien diseñadas puede facilitar significativamente la sucesión de patrimonios empresariales internacionales.

    Cuando surge una discrepancia con la Administración

    Las comprobaciones de valor de bienes heredados —especialmente inmuebles y participaciones societarias no cotizadas— son una de las principales fuentes de litigiosidad en el Impuesto sobre Sucesiones. Ante una comprobación de valores que consideres desproporcionada, un informe pericial tributario independiente puede resultar clave para defender el valor real declarado frente a la Administración.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué ley regula el reparto de una herencia internacional dentro de la UE?

    Por defecto, la ley del país de residencia habitual del causante en el momento del fallecimiento, salvo que hubiera elegido expresamente en testamento la ley de su nacionalidad, opción que el Reglamento 650/2012 permite.

    ¿Un heredero no residente en España paga el Impuesto sobre Sucesiones?

    Sí, si hereda bienes situados en España, y puede aplicar la normativa autonómica correspondiente en las mismas condiciones que un residente, evitando así la discriminación fiscal declarada contraria al derecho europeo.

    ¿Existe un plazo especial si los bienes o herederos están en el extranjero?

    El plazo general de seis meses se mantiene, pero puede solicitarse una prórroga de otros seis meses, especialmente recomendable cuando hay que reunir documentación de otros países.

    En LRB Tax & Legal asesoramos en la planificación y liquidación de herencias internacionales, coordinando la fiscalidad española con la normativa del país de origen del causante o de los herederos. Contacta con nuestro equipo y accede a nuestro asesoramiento fiscal para personas físicas.