Chile es uno de los países latinoamericanos con mayor tradición de inversión en España, favorecido por el Convenio para evitar la doble imposición vigente entre ambos países y por la estabilidad jurídica del mercado español como puerta de entrada a la Unión Europea. Si eres empresario, socio de una empresa chilena o inversor particular y estás valorando implantar una empresa en España, este artículo resume el proceso de constitución, la fiscalidad aplicable y los aspectos migratorios que debes tener en cuenta.
Por qué Chile es un origen habitual de inversión en España
Las empresas chilenas que se expanden a Europa suelen elegir España por la ausencia de barrera idiomática, la similitud del marco jurídico-mercantil (herencia del derecho continental) y la existencia de un convenio de doble imposición que reduce sensiblemente la tributación de dividendos, intereses y cánones entre ambos Estados. Además, España actúa como plataforma para operar en el resto de la Unión Europea sin necesidad de constituir sociedades adicionales en cada país de destino.
Opciones societarias: SL, sucursal o filial
El primer paso es decidir la estructura jurídica adecuada:
- Sociedad Limitada (SL): la forma más habitual para pymes; capital social mínimo de 1 euro (con determinadas cautelas hasta alcanzar 3.000 euros), responsabilidad limitada al capital aportado y gestión ágil.
- Sucursal: extensión de la matriz chilena sin personalidad jurídica propia; útil cuando se quiere mantener unidad de gestión con la casa central, aunque la responsabilidad no queda limitada.
- Filial (sociedad participada): constituida como sociedad española independiente, con capital aportado por la matriz chilena; es la opción que ofrece mayor autonomía patrimonial y facilita la futura entrada de otros inversores.
Para valorar qué estructura conviene a tu proyecto, es recomendable analizar tanto el volumen de operaciones previsto como la política de repatriación de beneficios y la exposición a responsabilidad, apoyándote en asesoramiento especializado sobre sucursal o filial.
Pasos para constituir la sociedad
- Obtención del NIE del socio o socios chilenos (persona física) o del número de identificación fiscal de la sociedad matriz (persona jurídica).
- Certificación negativa de denominación social en el Registro Mercantil Central.
- Apertura de cuenta bancaria española y depósito del capital social (o justificación alternativa admitida por la normativa vigente).
- Otorgamiento de escritura pública de constitución ante notario español, con apostilla de La Haya de la documentación chilena aportada (poderes, certificados de la sociedad matriz) y traducción jurada al castellano.
- Inscripción en el Registro Mercantil correspondiente al domicilio social.
- Alta censal en Hacienda (modelo 036) y obtención del NIF definitivo de la sociedad.
- Alta en el régimen de la Seguridad Social si se van a contratar trabajadores o si el administrador desarrolla actividad en España.
El plazo orientativo, contando con toda la documentación chilena correctamente apostillada y traducida, suele oscilar entre tres y seis semanas.
Fiscalidad de la sociedad española
Una sociedad española tributa por el Impuesto sobre Sociedades al tipo general (consulta los importes actualizados, ya que existen tipos reducidos para entidades de nueva creación durante los primeros ejercicios con base imponible positiva). Además de este impuesto, deberá cumplir con:
- IVA repercutido y soportado en sus operaciones, con obligación de presentar autoliquidaciones periódicas.
- Retenciones e ingresos a cuenta sobre nóminas, alquileres y determinados pagos a profesionales.
- Obligaciones de precios de transferencia si existen operaciones vinculadas con la matriz chilena, documentando que se realizan en condiciones de mercado.
El convenio de doble imposición España-Chile
El convenio bilateral limita los tipos de retención aplicables a dividendos, intereses y cánones pagados desde España hacia Chile (y viceversa), evitando que la misma renta tribute íntegramente en ambos países. Para beneficiarte de estos tipos reducidos es imprescindible aportar el certificado de residencia fiscal chileno emitido por el Servicio de Impuestos Internos (SII) en el momento del pago o cobro correspondiente.
Visado y residencia para el inversor o administrador
Si como socio chileno vas a residir en España para dirigir el negocio, existen varias vías migratorias según tu perfil: la autorización de residencia y trabajo por cuenta propia (si actúas como autónomo o administrador con funciones ejecutivas), o el traslado intraempresarial si ya trabajas para el grupo en Chile. Conviene planificar con antelación este aspecto junto con la constitución societaria, ya que la resolución de traslado intraempresarial exige acreditar una relación previa con el grupo de al menos varios meses.
Cuenta bancaria, cumplimiento normativo y blanqueo de capitales
La apertura de la cuenta bancaria corporativa suele ser el trámite que más se dilata en el tiempo, ya que las entidades españolas aplican políticas estrictas de prevención de blanqueo de capitales (KYC). Debes anticipar la solicitud de documentación sobre el origen de fondos, la estructura de titularidad real de la sociedad chilena y, en algunos casos, referencias bancarias previas. Planificar este trámite con margen evita retrasos en la inscripción registral.
Cuando surge una discrepancia con Hacienda
En operaciones internacionales con matriz en Chile, no es infrecuente que la Agencia Tributaria cuestione la valoración de operaciones vinculadas o la aplicación de los tipos reducidos del convenio. En estos escenarios, contar con un informe pericial tributario independiente refuerza la posición del contribuyente frente a una comprobación o inspección, aportando un análisis técnico y objetivo de las magnitudes discutidas.
Preguntas frecuentes
¿Necesito estar en España para constituir la sociedad?
No es obligatorio. Es posible constituir la sociedad mediante poder notarial otorgado en Chile (apostillado) a favor de un representante en España, aunque la apertura de la cuenta bancaria y algunos trámites pueden requerir presencia física o videoidentificación según la entidad.
¿Qué capital mínimo necesito para una SL?
El capital social mínimo legal es reducido, aunque conviene dotar a la sociedad de un capital razonable en función de su actividad prevista y de las exigencias del banco para la apertura de cuenta.
¿Cómo repatrío beneficios a la matriz chilena?
Mediante reparto de dividendos, aplicando el tipo de retención reducido del convenio de doble imposición previa acreditación de la residencia fiscal chilena, o mediante otras fórmulas como préstamos intragrupo o pago de servicios, siempre correctamente documentadas.
En LRB Tax & Legal acompañamos a inversores y empresas chilenas en todo el proceso de implantación en España, desde la elección de la estructura societaria hasta la planificación fiscal y migratoria del equipo directivo. Si estás valorando dar el paso, contacta con nuestro equipo y te ayudamos a diseñar la estrategia más eficiente para tu proyecto, contando también con el respaldo de estructuras de holding cuando el proyecto lo requiera.
